Seminario Internacional: Derecho Electoral y Justicia Electoral

Sesión Inaugural

Extracto del discurso del doctor César Montaño Galarza
Director (e) del Área de Derecho de la Universidad Andina Simón Bolívar


Para la realización de este evento unimos esfuerzos el Tribunal Contencioso Electoral y la Universidad Andina “Simón Bolívar”, a través del Área de Derecho. Hemos comprobado que podemos crear espacios de discusión, sobre todo en la cultura política y social ecuatoriana. Era muy necesario continuar impulsando una serie de acciones para discutir aspectos sobresalientes acerca de la justicia electoral y el constitucionalismo en el Ecuador. En la época actual cambian mucho las normas, hemos cambiado nuestro marco constitucional, se está dando un impulso muy fuerte para abordar una serie de campos regulados anteriormente por leyes, muchas de ellas caducas y, el ámbito electoral no ha sido la excepción.
Es bueno celebrar que estemos todos juntos para iniciar este importante seminario internacional, además con la valiosa presencia de exponentes de primer nivel de varios países hermanos: México, Costa Rica y, por supuesto, Alemania, con la presencia del destacadísimo profesor Dieter Nohlen, a quien tendremos el gusto de nombrarle como Profesor Honorario de esta Casa de Estudios...

Extracto de la intervención del doctor Ricardo Valverde
Representante de CAPEL

En nombre del Instituto Interamericano de Derechos Humanos y de su Centro de Asesoría y Promoción Electoral, CAPEL, es un placer muy grande estar en el coauspicio de esta actividad. Esta es una nueva oportunidad para compartir algún tipo de actividad académica con grandes amigos y con grandes profesores en el ámbito del Derechos Electoral y la ciencia política, por supuesto, el profesor Dieter Nohlen con quien hemos tenido esta magnífica posibilidad después de muchísimos años, muchísimas obras ceñidas a lo que es el Derecho Electoral en las Américas; y, la presencia de importantes académicos, miembros de organismos electorales de nuestras Américas: el doctor Luis Antonio Sobrado es un destacado constitucionalista costarricense, profesor de muchos años en la Universidad de Costa Rica y Presidente del Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica, organismo electoral que conmemora este año sus 60 años (es bueno recordarlo); y, José de Jesús Orozco Heríquez, que  es también un miembro destacado de la Universidad Nacional de México, miembro desde hace muchos años del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de México y, actualmente, miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Este seminario es una oportunidad para la celebración. Primero, para la celebración de que el Ecuador (lo tengo muy fresco en la memoria, hace algunas semanas, en este auditorio, estuvo por aquí el doctor Manuel Atienza), se empieza a convertir en una importante plaza  desde el punto de vista de la actividad académica, de la discusión doctrinaria y, la masiva participación que tuvimos en el seminario de Manuel Atienza y la masiva participación que tenemos en este evento, es una demostración de que esta es una plaza donde no solamente es importante la oferta sino que la demanda también lo es. Desde el proyecto de asistencia técnica a los organismos electorales ecuatorianos, esto es lo que nos hace estar muy contentos.
No puedo dejar de hacer un reconocimiento muy importante a la señora Presidenta del Tribunal Contencioso Electoral, doctora Tania Arias; a los magistrados del TCE, que han apoyado estas iniciativas con gran entusiasmo y, particularmente, al doctor Richard Ortiz Ortiz, Secretario General del Tribunal, académico, discípulo del doctor Nohlen, con quien emprendimos en esta aventura de trabajar en el diseño de este seminario.
Expreso mi agradecimiento al Alcalde del Distrito Metropolitano de Quito que, hace algunos días, celebró la venida del doctor Nohlen, dándole el reconocimiento de Huésped Ilustre de la Ciudad...

Extracto del discurso de inauguración de la doctora Tania Arias Manzano

Presidenta del Tribunal Contencioso Electoral


Ecuador, a partir del año 2008, en el que se adoptó un nuevo paradigma constitucional, se une a la mayoría de estados latinoamericanos que han visto en la creación de órganos jurisdiccionales independientes, y técnica y jurídicamente bien dotados, un mecanismo para lograr la especialización y profesionalización del Derecho Electoral. Resulta indispensable que estos órganos tomen distancia prudente de la conflictividad política, para ocuparse de ellos solamente cuando la conflictividad política no pueda ser canalizada por medios institucionales  y mecanismos de consenso democráticos. El objetivo fundamental de la justicia electoral radica en garantizar, por las vías procesales establecidas, la vigencia sustancial del sistema democrático. Éste, al igual que cualquier otro diseño institucional, alcanza sus objetivos si sus operadores; entiéndase por ello, a los órganos que integran la Función Electoral, sujetos políticos, abogadas y abogados, catedráticos, estudiantes y estudiosos de las ciencias sociales, en general; y, jurídicas, en particular, contribuyen a entablar debates constructivos, generosos en propuestas a favor de los valores democráticos por sobre los beneficios particulares, gremiales o partidistas.
El gran reto está en alcanzar un equilibrio entre lo que Ferrajoli denomina la democracia plebiscitaria; es decir, aquel espacio en el que es permitida y deseada la imposición de los criterios de las mayorías, los acuerdos y concesiones políticas; pero, por otro lado, ese espacio no puede alcanzar dimensiones que puedan trastocar el núcleo intangible de los demás derechos fundamentales ya que, en ese momento, contraría al principio de respeto a la dignidad de toda persona y del colectivo que aún, siendo minoritario, no pueden ser despojados de sus derechos fundamentales por acuerdos políticos mayoritarios. Este espacio intangible y esencial sobre el que no cabe discusión ni renuncia, es conocido por el filósofo italiano como democracia sustancial y constituye, a la vez, un escudo de defensa para el vulnerable, lo que denomina “la ley del más débil”, frase que da título a una de sus obras. En definitiva, la tutela efectiva de los derechos fundamentales, bajo el marco del principio democrático, implica la defensa de un sistema político considerado valioso; pero, también, la defensa de un modelo de vida en común, en el que todas y todos, al ser respetados en sus derechos, en sus similitudes y diferencias, puedan interactuar e incidir en las decisiones que afecten a su comunidad, como ciudadanas y ciudadanos verdaderamente libres e iguales.
La versatilidad y complejidad que caracteriza al derecho electoral, hace de este una rama jurídica que requiere del aporte multidisciplinario para su funcionamiento. El sustento jurídico y político no es suficiente sin el auxilio de la sociología, la antropología, la estadística y tantas otras ciencias que ofrecen una cosmovisión más completa y contextualizada de la problemática electoral. Naturalmente, cada aporte científico implica la incorporación de herramientas metodológicas y analíticas que pueden resultar extrañas, para nuestra formación como abogadas y abogados. En este sentido, las personas que integramos los órganos de la Función Electoral, cada uno dentro de su marco de incidencia, no podemos limitar su campo de acción a la organización y administración de justicia durante los procesos electorales cíclicos y periódicos. En los períodos pre electorales y post electorales, nuestro trabajo y compromiso con la colectividad no permite relajar esfuerzos puesto que son, precisamente, aquellos momentos los aptos para profundizar en actividades investigativas, académicas y científicas, capaces de procesar datos y experiencias arrojadas en procesos anteriores; así como, explorar las nuevas fuentes y corrientes del pensamiento jurídico, de las ciencias sociales e identificar los adelantos comparativos de sistemas análogos. La constante preparación para el futuro está justificada por la dinámica de procesos electorales divididos en etapas cortas y fatales, que exigen de los operadores de justicia electoral  tomar, en términos reducidos, decisiones trascendentales para la vida democrática del país; por tal razón, la sistematización de información disponible, la generación de fuentes normativas, teóricas y científicas requiere de un trabajo planificado, reflexivo, constante y propositivo, que sólo de manera excepcional, puede hacérselo de forma reactiva, en momentos de agitación política y presión popular como son las elecciones.

Los elementos descritos han motivado a los organizadores del Seminario Internacional de Derecho Electoral y Justicia Electoral a posibilitar la presencia de uno de los politólogos más importantes del mundo, el profesor Dieter Nohlen, a quien en esta oportunidad presento mi admiración y respeto. Es un honor tenerlo con nosotros. También nos acompañan  importantes personalidades del Derecho Electoral, a nivel Latinoamericano: el Dr. Jesús Orozco Hernández, jurista mexicano con más de 15 años de experiencia en organismos de administración de justicia electoral y, actualmente, Comisionado designado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos;  y, el Dr. Luis Antonio Sobrado, Magistrado-Presidente del Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica. Es decir, tendremos la oportunidad de compartir con un panel de primer nivel, proveniente de realidades institucionales, históricas y sociales disímiles, que conjuntamente con mis colegas, las señoras juezas y los señores jueces del Tribunal Contencioso Electoral, y su Secretario General, abordaremos temas generales y específicos, con el objeto de obtener una importante retroalimentación...